Hace algunos años propusimos al Ayuntamiento, que aceptó con la boca chica, que allí fuera ubicado un centro de tratamiento de big data con fines sociales y científicos, también comercial, que la información vale dinero y vende muy bien. Un supercomputador para sacarle jugo a los miles de millones de datos de cada día, cada hora, cada segundo, se generan con las aplicaciones smart y con el tratamiento informatizado de los mismos.

En la Iniciativa Ciudadana Sevilla 2019-2022 llamamos a aquel proyecto «El faro», porque pensábamos que sería un homenaje a los marinos que navegaron desde la ciudad por todos los mares del mundo, como la expedición de Magallanes-Elcano de la que ahora se cumplen 500 años de su Partida.

La idea era construir algo cooperativamente, compartiendo inteligencia y proyectos entre las grandes tecnológicas, las universidades, las organizaciones de la sociedad civil… y que su resultados, en forma de datos procesados y de información nueva y relevantes se distribuyera a toda la sociedad. Progresar juntos, sin islas ni taifas…

En el alma del proyecto estaba el favorecer la accesibilidad en todas las escalas de la sociedad y el conocimiento colaborativo, facilitando los trabajos y las investigaciones (científicas, económicas, sociales…) que requieren el manejo de gran cantidad de datos.

Pensamos que podría ser «el Archivo de Indias del siglo XXI»…

Pero va a ser que no. El Ayuntamiento de Sevilla, que era quien debería liderar aquello ni lo llegó a entender. O no quiso hacerlo. Agua.

Al final, el nuevo supercomputador de la Unión Europea, recayó en Barcelona. Aquí ni se peleó por él. Agua otra vez.

Pero ahora, a punto de cumplirse el V Centenario de la Partida de la Armada que dio por vez primera la vuelta al mundo y cambió con ello nuestra concepción del globo, con la carga innovadora que desplegó aquel conocimiento, nos atreveríamos a pedir humildemente que consideraran la posibilidad de crear en Altadis un laboratorio social (lab), un espacio para que la sociedad civil intercambie y coopere, para que fluya la información de vanguardia y se discutan los problemas de la ciudad, del territorio, del mundo.

No creo que sea mucho pedir que consideren la posibilidad. Claro que como no tenemos padrino…