El BLOG de Benito Caetano

Comunicación, asuntos públicos y otras emergencias...

Categoría: NUEVOS SIGNOS (página 1 de 4)

Estados Unidos, el enemigo de la democracia en el mundo

No voy a hablar de España, donde los USA metieron definitivamente la mano al principio de la transición para torcer la voluntad de la gente, antes de que ésta pudiera manifestar su voluntad, hacia posiciones favorables su gobierno. Un gobierno extranjero, hegemónico por el servilismo de los supuestos patriotas españoles, con intereses comerciales internos y con un sistema político sometido a éstos y a sus élites.

Tampoco a su historia, plagada de golpes de estado, de trapicheos fascistoides, de manejos en la sombra de otros estados… de guerras criminales -no hay de las otras- en países que sencillamente no obedecían a sus intereses. En dos siglos de existencia, una guerra permanente, sin pausas. Siempre en el extranjero.

Tampoco la constante agresión al oriente próximo, en busca del botín del petróleo y sus oleoductos, que han costadeo la vida ya a cientos de miles de personas.

Sólo citaré, por ejemplo, el acoso del sinvergüenza de Trump hacia la hambrienta y bloqueada Venezuela. Bloqueada sin solución de continuidad por el ejército norteamericano, al menos hasta que los venezolanos cedan la explotación de su rico patrimonio minero a las compañías USA.

Tambíen la mano sucia de Trump en una américa latina que no consigue arrancar con su camino al bienestar por la presión de los militares yanquis, que siempre actuan, no en favor de la libertad como cínicamente dicen, sino en apoyo a sus compañía comerciales; en apoyo de una minoría dominante de su propio pais.

Y finalmente Bolivia, donde el golpe de estado financiado por Trump, con dinero puesto en las manos de fascistas y religiosos locales, ha acabado con la vida de numerosos paisanos y seguirá asi hasta que el litio boliviano y otras riquezas naturales de un pais sin desarrollo termine en su poder.

Como en Cuba, afortunadamente resistente.

Dios maldiga a Trump.

Cansado de tantos intereses de parte y de estrategias para frenar el progreso social de España…

¿Para cuando una Asociacion de Abogados Progresistas, que nos defienda, querrellándose o denunciando efectivamente ante los tribunales de justicia, de los ataques a la sensibilidad de quienes no estamos por la caspa ni por las creencias particulares de cada cual en una democracia social y un estado de derecho?

Frente a las estupideces de los procesos como el del coño insumiso, frente a los nombramientos de vírgenes y santos de una creencia concreta como hérores del Estado y de sus políticas, frente a políticos electos desfilando en procesiones y presidiendo actos caducos… frente al entregismo de nuestros representantes, en pleno siglo XXI, ante tradiciones de otros tiempos, que suponen un freno, cuando no un retroceso en las conquistas del estado democratico y social… frenta a los dictados del calendario de una iglesia entre tantas…

Hay a quienes nos ofende que los representantes publicos desfilen en procesiones, celebren fiestas y adapten su calendario y el nuestro a las celebraciones de una religión concreta, acudan a actos de antiguas familias golpistas, rindan pleitesia a tradiciones y creencias de parte, se callen ante ofensas historicas contra el pueblo…

Y estamos desvalidos frente a los ataques organizados de los que siempre se han opuesto -.documentado- al progreso, defendiendo su beneficioso estatus -documentado- y de los que han frenado a España -documentado- conscientemente durante siglos y siglos.

¿O es que no hay abogados progresistas?

Google y Andalucía

La compañía global Alphabet, propitaria de la todopoderosa Google, ha vuelto a anuncia inversiones para asegurar su red y construir nuevos centros de datos. Lo ha hecho en Finlandia, por valor de 3.000 millones de dólares.

No es ni la primera ni la última vez que Google hace o anuncia grandes inversiones, dirigidas a la compra de futuros eléctricos verdes o a la extensión de su infraestrutura física.

Un centro de datos es todo un complejo industrial, una gigantesca instalación de hardware, que suele dar grandes cantidades de trabajo de calidad y que dinamiza completamente la zona donde se ubica. Vamos, que es un dulce.

Un dulce que a Andalucía no parece interesarle. Desde hace años, un servidor lleva alertando de las posibilidades -sobretodo geopolíticas, pero también de estructura- que puede tener nuestra comunidad para aspirar a uno de eso centros de datos de Google. Tenemos la puerta de un espacio con riesgos de cobertura, hacia el este y hacia el inmenso sur; tenemos las fuentes de energía que necesitan, tenemos espacios seguros, tenemos…

Pero no tenemos ni políticos ni gestores que sean capaces de mirar más arriba del suelo que pisan y, por tanto, incapaces de ponerse metal altas para el desarrollo andaluz.

La última intentona ha sido a través del proyecto ‘El faro’, con el que se pretendía crear, con la excusa del [minimizado] V Centenario de la Vuelta al Mundo, un centro de supercomputación -si, por ejemplo, el mismo de la UE que finalmente se lleva Barcelona- que además sociabilizara el big data de todo el mundo, un poner: el de las smart cities y otras smart things, ahora en manos privadas.

Ni siquiera la existencia de un borrador de proyecto y los contactos preliminares habidos con Google, IBM y otras compañías han animado a nuestros electos representantes a tomar un poco en serio la cuestión y poner mesa enmedio para hablar con unos y con otros, evaluando así nuestras verdaderas posibilidades.

Yo creo que ni lo han entendido. Todavía.

Altadis… ¿qué será de Altadis, my good?

Hace algunos años propusimos al Ayuntamiento, que aceptó con la boca chica, que allí fuera ubicado un centro de tratamiento de big data con fines sociales y científicos, también comercial, que la información vale dinero y vende muy bien. Un supercomputador para sacarle jugo a los miles de millones de datos de cada día, cada hora, cada segundo, se generan con las aplicaciones smart y con el tratamiento informatizado de los mismos.

En la Iniciativa Ciudadana Sevilla 2019-2022 llamamos a aquel proyecto «El faro», porque pensábamos que sería un homenaje a los marinos que navegaron desde la ciudad por todos los mares del mundo, como la expedición de Magallanes-Elcano de la que ahora se cumplen 500 años de su Partida.

La idea era construir algo cooperativamente, compartiendo inteligencia y proyectos entre las grandes tecnológicas, las universidades, las organizaciones de la sociedad civil… y que su resultados, en forma de datos procesados y de información nueva y relevantes se distribuyera a toda la sociedad. Progresar juntos, sin islas ni taifas…

En el alma del proyecto estaba el favorecer la accesibilidad en todas las escalas de la sociedad y el conocimiento colaborativo, facilitando los trabajos y las investigaciones (científicas, económicas, sociales…) que requieren el manejo de gran cantidad de datos.

Pensamos que podría ser «el Archivo de Indias del siglo XXI»…

Pero va a ser que no. El Ayuntamiento de Sevilla, que era quien debería liderar aquello ni lo llegó a entender. O no quiso hacerlo. Agua.

Al final, el nuevo supercomputador de la Unión Europea, recayó en Barcelona. Aquí ni se peleó por él. Agua otra vez.

Pero ahora, a punto de cumplirse el V Centenario de la Partida de la Armada que dio por vez primera la vuelta al mundo y cambió con ello nuestra concepción del globo, con la carga innovadora que desplegó aquel conocimiento, nos atreveríamos a pedir humildemente que consideraran la posibilidad de crear en Altadis un laboratorio social (lab), un espacio para que la sociedad civil intercambie y coopere, para que fluya la información de vanguardia y se discutan los problemas de la ciudad, del territorio, del mundo.

No creo que sea mucho pedir que consideren la posibilidad. Claro que como no tenemos padrino…

La mentira por bandera

La entrevista a Otegi en TVE desencadena uno de los mayores ejercicios de hipocresía política de estos tiempos…

Algunos partidos, siempre de la derecha y de la extrema derecha, censuran la entrevista a un competidor izquierdista, cuyo partido está en el Congreso de los Diputados (4 diputados en la generales) y en otras instituciones por los votos de su electorado, con argumentos que no son mínimamente sostenibles. Vamos por partes:

Lo primero: Cierto, Otegi es un exetarra, que probablemente tenga relación con crímenes otras barbaridades de sangre, pero que de momento son solo suposiciones que no han sido demostradas nunca.

Y entrevistarlo es un ejercicio de normalidad para conocer el punto de vista del actor público y averiguar las opiniones de su partido; no es ni mucho menos «blanquear» a ETA.

Fíjense en la frase que aparece en la noticia citada más adelante: «blanquear» a esta formación como «brazo político» del franquismo que no ha condenado ni pedido perdón por sus crímenes»…

No, evidentemente la nota o lo que sea -no se aclara- que han difundido los partidos del trifachito no dice «del franquismo», por dios, dice «de ETA»; que no lo mismo pero que vale casi igual. Sólo que el «brazo político» del franquismo, que también está en el Congreso es VOX, uno de los que se oponen a la entrevista a Otegi.

Para mas inri es Iván Espinosa de los Monteros, portavoz de VOX, blanqueado hasta la saciedad por los actuales medios comerciales de comunicación, el que afirma que Bildu -formación totalmente legal de la que Otegi es secretario general- va a ser blanqueada con esa entrevista.

Luego están los otros, PP y Cs, a los que vamos conociendo por sus obras en esta espiral simbólica -no realista- en la que vivimos los españoles: fuera centros de memoria, fuera programas europeos para la reducción de la contaminación, fuera carteles contra la violencia machista, fuera citar nombres propios en estudios sobre la represión, fuera…

Por cierto, que ya hace meses que se usa el término «blanquear» siempre referido a la izquierda y a la izquierda nacionalista en concreto, nunca a la extrema derecha que ya se trata con toda normalidad en los medios comerciales.

¿En serio no lo pillamos?

Sobre el Brexit, de fondo…

Tenía guardado en mi ordenador un recorte de la película «Brexit«, dirigida por
Toby Haynes con Benedict Cumberbatch como protagonista.

Es un momento del final, cuando el cerebro de la operación de dirigismo de la opinión pública, Dominic Cummings, comparece ante una comisión investigadora y, parece, que se sincera. Vedlo…

Pienso que si, que es necesario hacer algo, quizá lo que sea. Aunque ese algo sea tan arriesgado como parece ser el Brexit -¿arriesgado para quienes, contra qué?…- quizá merezca la pena un revulsivo que cambie las reglas del juego de la política actual y los intereses cruzados -siempre con las oligarquías, siempre en el marco capitalista- hacia otros formatos que tengan más en cuenta a la gente, a la inmensa mayoría de la gente, que no sólo tienen que ser incorporadas en la cosa política sino que tiene que ser la centralidad y el canon de esa política.

Ya digo, quizá no tan insensato; más pensado, mas inclusivo e integrador. Pero algo habrá que hacer, porque si no lo harán los otros, que ya se está viendo por donde van..

El futuro del trabajo: ocho escenarios

¿Cual será el futuro del trabajo?.  Hay tres elementos en juego, que pueden ser determinantes: el cambio tecnológico y su impacto en los modelos de negocio, la evolución del aprendizaje entre los trabajadores y, por último, la magnitud de la movilidad laboral.

La combinación de tales elementos da ocho escenarios posibles para el futuro del mundo laboral, que no los enumero: lo enseño sintetizados a partir de una infografía sobre la base del World Economic Forum de enero de 2018:

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