Tiene tela la pregunta, pero voy al grano; que es un grano pequeñito y controlable…

En principio, según la mayoría votante española, parece que sirve para cosas como evitar que Cataluña se independice, se entre en el riesgo de apostar a nuevas formaciones que nunca han metido la mano en el dinero público y para que siga todo más o menos igual. Eso viene a decir los deseos de los españoles expresados en votos.

Pero ¿no debería servir también, al menos, para llevar a cabo todo aquello que compromete? No hablo ya de sus programas electorales, que todos sabemos que son brindis al sol y de cara a la galería en general, sino para ejecutar lo que se planifica, se presupuesta y se proyecta, lo que si que parece realizable y hay dinero para hacerlo…

Escribo esto porque hoy vuelven a aparecer en la prensa cifras desoladoras de la acción de gobierno: «A 31 de diciembre de 2018, sólo se había ejecutado el 44% del presupuesto de 1.300 millones de euros con el que contaba el plan Pista», leo en el Diario de Sevilla.

El PISTA es el Plan de Infraestructuras para la Sostenibilidad del Transporte en Andalucía. O sea, las carreteras y su entorno en toda Andalucía.

Y sigue con más: «la ejecución [ha sido] del 1,3% en áreas logísticas, el 27% en puertos y el 22% del Plan Andaluz de la Bicicleta».

Y esto es lo que hay. En la Junta, en los ayuntamientos… y de manera parecida en el Gobierno central. Y es solo un caso, un plan, de los cientos o miles que dicen los gobiernos de todo tamaño, territorio y condición que van a ejecutar. Y lo anuncia a bombo y platillo, como si no hubiera un mañana…

Y lo hay. Cuando la ciudadanía piense en sus votos, cuando se decida por participar activamente en todo esto.